Santo Domingo.-La escena encontrada por las autoridades dentro de la residencia de Julián Oro Duro contrastaba con la tranquilidad que durante horas rodeó la vivienda número 17 del sector Brisa Oriental VI, en la autopista de San Isidro, el pasado domingo.
En el interior había ropa tirada, objetos fuera de lugar y manchas de sangre. En una de las paredes quedaron rastros de sangre y, en la sala, yacía el cuerpo sin vida de Zeneida Socorro Castillo, de 60 años, esposa del merenguero.
Afuera, sin embargo, nada parecía haber alterado la rutina de los vecinos.
Nadie reportó haber escuchado gritos. Tampoco fueron advertidos movimientos que llamaran particularmente la atención durante la noche del domingo, sólo el de dos individuos que llegaron a bordo de una motocicleta que estacionaron frente a la vivienda.
Algunos residentes dijeron haberse enterado de lo ocurrido por los medios de comunicación.
La puerta principal de la vivienda no presentaba signos aparentes de haber sido violentada. Tampoco el portón del parqueo.
La casa, además, está protegida con hierros en prácticamente toda su fachada y no cuenta con cámaras de vigilancia propias en el exterior.
En busca de pruebas
Desde las primeras horas de ayer, agentes de la Policía Científica, investigadores de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (Dicrim) y miembros de la División de Investigación de Delitos Contra las Personas (Homicidios) trabajaban en la escena.
Mientras unos levantaban evidencias, otros procuraban obtener imágenes de las cámaras de vigilancia instaladas en los alrededores.
El objetivo: establecer quiénes estuvieron en la vivienda, cómo ingresaron, cuánto tiempo permanecieron allí y qué ocurrió antes de que el artista regresara.
El fiscal Wilson Díaz, quien participa en la investigación, describió el panorama encontrado dentro de la casa como una escena conmovedora.
“Mucha ropa tirada, todo revolteado, sangre por dondequiera”, relató.
Las autoridades manejan preliminarmente la versión de que dos individuos estuvieron involucrados en el hecho. Sin embargo, el fiscal aclaró que la investigación todavía no ha determinado quiénes son los responsables.
El cuerpo de Zeneida Socorro Castillo fue encontrado en la sala de la vivienda.
El diagnóstico médico-legal preliminar establece que murió como consecuencia de trauma craneofacial y una herida corto-penetrante en la región lateral izquierda del cuello.
La escena también presentaba indicios de que pudo haberse utilizado una maceta durante la agresión. Sobre el cuerpo había tierra que, aparentemente, provenía del recipiente utilizado para almacenar plantas.
Horas de incertidumbre
Las informaciones preliminares ofrecidas por familiares apuntan a que Zeneida habría sido atacada antes de que su esposo regresara a la vivienda.
Julián Oro Duro, cuyo nombre real es Gilberto Julián Sarante Perdomo, de 58 años, habría llegado a su residencia alrededor de la 1:00 de la madrugada del lunes.

Según su relato preliminar, al entrar fue sorprendido por dos individuos que lo agredieron físicamente y posteriormente lo despojaron de dinero en efectivo, prendas preciosas y un teléfono celular.
El artista resultó con lesiones craneofaciales y hemorragia intracraneal y permanece ingresado en la Plaza de la Salud, donde recibe atenciones médicas.
Advertencia de Abinader
Desde Nueva York, el presidente Luis Abinader expresó sus condolencias a la familia de Zeneida Socorro Castillo y deseó la recuperación del merenguero.
Pero también dirigió un mensaje a quienes participaron en el ataque.
“Que se entreguen. Que les demos el chance de que se entreguen, que les va a ir mejor. Si no se entregan, les va a ir peor”, advirtió el mandatario.
Abinader calificó el hecho como un acto de criminalidad y afirmó que las autoridades continuarán tomando las acciones necesarias para preservar la seguridad.
El abogado Cándido Simó, representante legal del artista, afirmó que el cantante poseía una cantidad de dinero destinada a sustituir el vehículo en el que se desplazaba, y que los atacantes pudieron haber tenido conocimiento del monto existente, lo que podría ser la causa del hecho trágico.
Preocupación
— Consternación
Desde que se supo de la tragedia las reacciones de la población han sido abundantes, lamentando lo ocurrido y conectándolo con el momento que vive el país, que ya ha dejado más de 20 jóvenes fallecidos a manos de la Policía.
“Autores”
2 Individuos.
Habrían sido los supuestos responsables de cometer el hecho que dejó una mujer muerta y un herido.

